Dos jóvenes jesuitas profesan sus Votos del Bienio en Cochabamba y continúan su camino formativo en la Provincia del Perú
04/03/2026Vocaciones jóvenes que fortalecen la misión de la Compañía de Jesús en Bolivia. Kevin Aguilar y Gustavo Calle profesan sus votos y parten al Perú para continuar su formación.

Cochabamba, 4 de marzo de 2026.- En un ambiente de profunda alegría y fraternidad, los novicios Kevin Rolando Aguilar Salazar, S.J., y Luis Gustavo Calle Sarzuri, S.J., realizaron sus Votos de Bienio (primeros votos) en la Compañía de Jesús, Provincia de Bolivia. La celebración tuvo lugar en la parroquia Santa Vera Cruz “Tatala”, en la ciudad de Cochabamba, y reunió a familiares, amigos y compañeros jesuitas.
La Eucaristía fue presidida por P. Bernardo Mercado, S.J., Provincial de la Compañía de Jesús en Bolivia, y concelebrada por P. Justino Mamani S.J., párroco de la Parroquia Santa Veracruz “Tatala” y P. Grover Mamani, S.J., Socio Provincial. También acompañó, P. Adolfo Dominguez SJ, Delegado de Formación y Vocaciones de la Provincia Jesuita del Perú, quien estuvo acompañado por la comunidad de formación, de la que es superior y que acogerá a los ahora estudiantes jesuitas, en Lima, donde iniciarán sus estudios de Filosofía.
Durante su homilía, el P. Bernardo destacó que las vocaciones tanto de Kevin como de Gustavo son una respuesta concreta al llamado de Dios, una decisión que se prueba y fortalece en lo cotidiano. Subrayó que el noviciado no es solo un tiempo de experiencias apostólicas, sino un espacio privilegiado para dejar que Dios modele el corazón. Recordó que no basta con ser buena persona; es necesario crecer en virtudes, profundizar en el seguimiento de Cristo y aprender a confiar más en la gracia que en las propias fuerzas.

El Evangelio elegido por los novicios estuvo centrado en la invitación de Jesús a permanecer en su amor y a vivir como sus amigos. Para ellos, esta palabra resume lo vivido durante estos dos años: ser amigos de Jesús significa encarnar un amor concreto, visible en el servicio, la cercanía y la disponibilidad misionera.
Ambos jóvenes iniciaron su proceso formativo en el noviciado en Quito (Ecuador), donde vivieron dos años de intensa experiencia espiritual y apostólica. Realizaron misiones en hospitales, comunidades indígenas y comunidades jesuitas, además, estuvieron en otros espacios pastorales. En los hospitales aprendieron a acompañar la fragilidad humana y a descubrir que, aun en medio del dolor, el amor de Dios sostiene y sana desde la paciencia. En las comunidades indígenas experimentaron la riqueza cultural y la fe viva del pueblo. En la vida comunitaria jesuita fortalecieron la fraternidad, la obediencia y la disponibilidad para la misión.
Durante la celebración se expresó un agradecimiento especial al P. Edil Calero S.J., Maestro de Novicios en Ecuador, quien acompañó de cerca su formación y discernimiento espiritual. Asimismo, los jóvenes manifestaron su gratitud al P. Diego Quintana S.J., Promotor Vocacional de la Provincia, por su cercanía y apoyo en su camino vocacional. También agradecieron a sus familias y a la comunidad jesuita que los ha sostenido en este proceso, reconociendo el don de caminar acompañados tanto por su familia de sangre como por su familia religiosa.

Concluida la Eucaristía, se realizó un momento significativo: la entrega de las Constituciones de la Compañía de Jesús y de una cruz para cada novicio, gesto realizado por el padre Grover Mamani, S.J. Este signo expresa el compromiso asumido y la pertenencia a la Compañía, recordando que la vida del jesuita está llamada a configurarse con Cristo y a vivir según el espíritu y las orientaciones de San Ignacio. Finalmente, se vivió un encuentro fraterno y un almuerzo compartido, que prolongó la alegría de la celebración. Kevin y Gustavo recibieron la bendición para la nueva etapa que comienzan. Viajarán al Perú para iniciar sus estudios de Filosofía, continuando así su proceso formativo.
La Provincia Boliviana de la Compañía de Jesús agradece el generoso “sí” de estos jóvenes, que han decidido consagrar su vida al servicio de la Iglesia como compañeros de Jesús. Su profesión de votos es una verdadera fiesta de vida y esperanza, testimonio de que el amor de Dios sigue llamando y suscitando respuestas generosas en el corazón de los jóvenes.
//Andrea Arze//CJL